Uno de los mayores atractivos de Masca es su famosa ruta de senderismo por el Barranco de Masca, una travesía que atrae a amantes de la naturaleza de todo el mundo. Este sendero, que desciende desde el pueblo hasta una playa escondida en la costa, atraviesa paisajes de ensueño con imponentes acantilados, exuberante vegetación y formaciones rocosas que parecen sacadas de otro planeta.
Imagínate caminando por un sendero estrecho, con el sol acariciando tu rostro y el sonido del agua como banda sonora. A ambos lados, las paredes de roca se elevan imponentes, creando un escenario digno de una película de aventuras. En cada recodo encontrarás una sorpresa: un árbol que desafía la gravedad, una pequeña cascada escondida o una planta con flores de colores vibrantes. Es como explorar un mundo perdido, donde la naturaleza ha esculpido una obra de arte única.
Aunque la caminata es exigente, especialmente el ascenso de regreso, la experiencia es inolvidable. Antiguamente, los visitantes solían optar por contratar servicios de transporte en barco desde la playa hasta el puerto de Los Gigantes, pero esta posibilidad no es actualmente realizable. No queda más remedio que volver por la ruta de descenso.
Las visitas a este entorno están reguladas y tienen un cupo máximo diario, por lo que es necesario realizar una reserva previa a través de la siguiente dirección web www.caminobarrancodemasca.com. El nivel de dificultad es considerado alto, tanto en descenso como en ascenso, con pavimento irregular, escalones y zonas con desniveles y posibilidad de resbalones y caídas a distinto nivel. La duración estimada ronda las 4 horas la bajada, siendo un poco mayor el tiempo invertido en el camino de vuelta.
Esta ruta parte de 750 metros de altitud (caserío de Masca) y se baja hasta el nivel del mar, con pequeñas subidas intermedias. Al final de trayecto no sorprende la pequeña playa, que anima a darse un chapuzón.
